La economía chilena ha recibido una buena noticia en cuanto a su productividad, ya que se ha registrado un aumento por segundo año consecutivo, algo que no ocurría desde los años 2011–2012. Según el Informe Anual de Productividad, este incremento ha tenido un impacto significativo en el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país durante el año 2025. De hecho, se estima que la productividad aportó cerca de un cuarto del crecimiento total registrado en el PIB chileno en el mencionado período.

Este dato es relevante, ya que la productividad es un factor clave para el desarrollo económico de un país. Un aumento en la productividad implica que se está produciendo más con los mismos recursos, lo que se traduce en un crecimiento económico más sostenible y eficiente. En el caso de Chile, este incremento en la productividad ha sido fundamental para impulsar el crecimiento económico durante el año 2025, contribuyendo de manera significativa al buen desempeño general de la economía.

El Informe Anual de Productividad destaca la importancia de seguir fomentando políticas y medidas que impulsen la productividad en Chile. Mejorar la eficiencia en los procesos productivos, incentivar la innovación y la inversión en tecnología, así como fortalecer la educación y la formación de capital humano, son aspectos fundamentales para seguir potenciando la productividad en el país y garantizar un crecimiento económico sostenido en el futuro.

En un contexto global cada vez más competitivo, mantener un nivel elevado de productividad se vuelve crucial para la economía chilena. El hecho de que la productividad haya encadenado dos años de crecimiento al alza es una señal positiva, pero también un llamado a seguir trabajando en la mejora continua de este indicador. Con una productividad sólida, Chile podrá mantener su posición como una de las economías más dinámicas de la región y seguir impulsando su desarrollo económico en los años venideros.