Guillermo Dietrich, ex funcionario argentino, ha vuelto a estar en el ojo del huracán al sumarse a la polémica generada por la llegada del barco de la empresa china BYD a la Argentina. Con un pasado marcado por su defensa de los autos considerados inseguros fabricados en el Mercosur, Dietrich ha generado controversia al convertirse en propietario de un concesionario de la marca china.
Durante su gestión como funcionario, Guillermo Dietrich fue uno de los principales defensores de los autos producidos en el Mercosur, a pesar de las críticas y preocupaciones sobre su seguridad. Sus declaraciones en aquel entonces generaron debates acalorados en torno a la calidad y las normativas de seguridad en la industria automotriz de la región.
Ahora, con su reciente incursión como propietario de un concesionario de la marca china BYD, Dietrich ha vuelto a ser centro de atención. La elección de asociarse con una compañía de origen chino, conocida por sus avances en tecnología y vehículos eléctricos, ha generado todo tipo de especulaciones y cuestionamientos sobre sus motivaciones y su cambio de postura.
La llegada del barco de BYD a la Argentina ha reavivado las críticas hacia Dietrich, quien se encuentra en una posición delicada al tener que justificar su pasado como defensor de autos inseguros fabricados en el Mercosur y su actual vinculación con una marca china de renombre. La polémica parece estar lejos de llegar a su fin, y la opinión pública continúa dividida respecto a las decisiones y acciones de este ex funcionario en el ámbito automotriz.
